Parte I

Exceso de opciones: el estrés de un día en nuestras vidas.
Basta con indagar la vida cotidiana de una persona, que podía ser su cliente en un contexto de sobreoferta de productos y servicios y de la era digital como Jorge que es gerente medio de una empresa grande, padre de dos niños y esposo de una exitosa ejecutiva de Ventas, él es usuario de tecnologías como celular, Internet, correo de voz, pero todavía no se ha sumergido en el mundo de las aplicaciones informáticas más pujantes. Olvidando por un momento de que el mundo pos PC traerá todavía más confusión y más ruido veamos algunos de los aspectos de un día en la vida de Jorge.
Ya en la oficina Jorge escucha por casualidad que su asistente está reservando un pasaje aéreo para su viaje del mes próximo. Se levanta apresuradamente de su escritorio y dice: ¡Espéreme déjeme verificar mis millas de viajero frecuente antes de reservar con alguna línea aérea! Creo que me falta muy poco para obtener un pasaje gratis, pero no recuerdo con cual es, y acabo de ver en el periódico que una de ellas está dando dobles puntos a ese destino, llamaremos más tarde después de saber mi puntuación de millas en Internet.
A la hora de la comida Jorge solo tiene tiempo para cruzar la calle y e ir a comer comida rápida. La lista de opciones incluye nugets con cuatro salsas a elegir, cajitas felices, cinco tipos de hamburguesas con cuatro guarniciones a elegir e innumerables combinaciones adicionales, además de los postres, una variedad lo suficientemente grande como para ser incomprensible, por lo que Jorge se decide por el menú uno, que no satisface su apetito. Después de comer, la asistente de Jorge le recuerda que es el día límite para elegir su seguro Médico, Recursos Humanos le ha enviado una lista de doce Hospitales con los que hay convenio y puntuaciones y descuentos que ofrece cada uno, hace apenas cinco años solo había una opción para esa empresa y lo asignaban automáticamente. Antes de dejar la oficina Jorge recibe un correo de voz de su esposa en el que le pide que pase por el supermercado a comprar algunas cosas. Jorge se encuentra donde hay alrededor de 37 mil productos diferentes, dentro del Súper, su diminuta lista en un post-It se convierte en una carrera de obstáculos de 25 minutos cuando se encuentra a una variedad de 250 opciones para los seis artículos que busca. Al acercarse finalmente a la caja dispuesto a pagar, le preguntan: ¿Tiene Ud. la tarjeta de cliente consentido? ¿Desea bolsa de papel o caja? ¿Paga con tarjeta o efectivo?
Cuando finalmente llega a su casa, observa que las bolsas, llevan en tamaño de un botón con el logo de la tienda, para lo cual ni siquiera le hicieron un descuento. Suena el teléfono y es la empresa telefónica para informarle su nuevo plan de llamadas de larga distancia que se ofrece exclusivamente a clientes como Jorge, y de cambiar a este paquete, se harán acreedores él y su esposa a una tarjeta Platino, a lo que él responde que no está interesado. Después de la cena Jorge se ocupó de dar un rápido vistazo a los trece sobres de correspondencia que llegaron en el día con múltiples ofertas y promociones, las que van al cesto de basura cinco minutos después… CONTINUARÁ

